La Mesa Como Espacio de Restauración

May 3, 2026    Juan Carlos Rosa

Dios no llega tarde ni temprano; llega en el punto donde nuestra humanidad deja de resistirse y comienza a rendirse. Donde el ruido disminuye, la prisa se aquieta y el corazón se vuelve receptivo. Es ahí donde lo que antes parecía oculto se vuelve inevitablemente claro.

Y es precisamente en ese tipo de momento cuando alguien ya no está luchando por entender, es que está listo para recibir. En la Palabra vemos cómo Dios también irrumpe en la historia de un hombre olvidado, marcado por la caída, viviendo en la sombra de lo que perdió… Mefiboset.